top of page

Ana y Rafa

/

Ellos lo tenían claro, querían celebrar el amor con su gente sin florituras, sin recargar; simplemente siendo ellos mismos.

No solo nos demostraron que el amor no se basa en rellenar todo de estímulos, colores y espectáculo; sino que cuando es compartido y refleja la historia real de su amor, vale el doble.

Disfrutamos de una boda con color, pero con sentido. Una boda con muchas sorpresas, mucho baile y un resopón inigualable. Lo bonito de estas bodas y estas parejas, es que se dejan aconsejar, pero saben quienes son.

Nosotras seguimos creando historias de amor y ellos se siguen mirando de la misma manera.

bottom of page